En un sistema de calefacción, el pH se refiere a la medida de la acidez o alcalinidad del agua del sistema. Es un parámetro importante porque el pH del agua puede afectar significativamente al rendimiento, la longevidad y la eficiencia del sistema.
Por qué es importante el pH en los sistemas de calefacción:
- Prevención de la corrosión:
- Si el agua es demasiado ácida (pH bajo), puede corroer los componentes metálicos, como tuberías, radiadores y calderas.
- Si el agua es demasiado alcalina (pH alto), puede provocar la formación de incrustaciones, que pueden obstruir las tuberías y reducir la eficiencia del sistema.
- Eficiencia del sistema:
- Los niveles adecuados de pH ayudan a mantener la eficiencia de la transferencia de calor al prevenir las incrustaciones y la corrosión, lo que garantiza que el sistema funcione según lo previsto.
- Longevidad:
- Un pH equilibrado minimiza los daños en los componentes del sistema, lo que reduce la necesidad de reparaciones o sustituciones a lo largo del tiempo.
Rango de pH ideal:
El rango de pH ideal para la mayoría de los sistemas de calefacción suele estar entre 7,0 y 9,0, dependiendo de los materiales utilizados en el sistema. Algunos sistemas con metales específicos (como el aluminio) pueden requerir un rango más controlado, a menudo ligeramente menos alcalino.Supervisión y ajuste:
- Es fundamental analizar periódicamente el agua de un sistema de calefacción para mantener el pH correcto.
- Para realizar pruebas rápidas y sencillas in situ, recomendamos el Fernox Instant System Test.
- Para realizar pruebas de laboratorio por correo, recomendamos el Fernox Water Quality Test.
- Si el pH no es el adecuado:
- Utilice productos químicos como inhibidores para equilibrarlo.



















